Bienvenidos a mi blog de traducción. En el encontraréis información y consejos para traductores, técnicas, herramientas útiles y entrevistas a otros compañeros del sector o de otros afines.

Me gustaría inaugurar mi blog de traducción hablando sobre una herramienta que se ha puesto muy de moda en redes sociales como Instagram o Pinterest y que puede ser muy útil para los que nos dedicamos a la traducción. Estoy hablando del famoso Bullet Journal®, una agenda personalizada que combina diferentes tipos de listas según las necesidades de cada usuario. ¿Te quedas a verlo?

Un poco de historia 

El método Bullet Journal® fue creado por Ryder Carroll, un diseñador de producto al que diagnosticaron Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Por aquel entonces, la información sobre este trastorno y los recursos para tratarlo eran muy escasos ─por no mencionar la ausencia de Internet─ y Carroll no encontró útiles las pocas herramientas que había entonces a su disposición, ya que la mente de estas personas funciona de forma distinta.

En la sociedad existe la idea preconcebida de que una persona con TDAH no es capaz de prestar atención a nada ni de concentrarse, pero como bien explica Carroll, no es realmente así: él sí era capaz de prestar atención, solo que lo hacía a demasiadas cosas al mismo tiempo. Ante la falta de recursos, el protagonista de esta historia se dedicó a desarrollar durante los 25 años siguientes su propio método para combatir el trastorno.

Los años fueron pasando y el trastorno, desapareciendo lentamente, pero continuó usando el método, ya que aún le resultaba útil para organizarse. Llegado a este punto y asombrado de la gran utilidad del mismo, lo compartió con un par de amigos que, a su vez, también lo encontraron de gran ayuda. Carroll se sorprendió de que un método que había ideado de forma personal para sus propias necesidades fuera útil para otras personas y así fue como decidió abrir, hace hoy tres años (o eso dice en el vídeo, habría que ver cuándo se grabó realmente), una página web dedicada a este curioso método y al que, finalmente, dio el nombre que hoy todos conocen: el Bullet Journal®.

A continuación tenéis el vídeo completo por si os interesa verlo ☺

Bullet Journal® aplicado a la traducción

En la web oficial del Bullet Journal® hay mil artículos dedicados a la organización de nuestra libretita para hacerla más útil y eficiente. Básicamente debe tener un índice que organice los temas y cumplir con cuatro requisitos fundamentales: temas, numeración de páginas, frases cortas y viñetas o listas. Además el método usa también una serie de símbolos para las viñetas, en función de si queremos anotar tareas, eventos o notas e indicar el proceso en que se encuentran (realizado, pospuesto o programado) y su importancia.

 

Aprovechando que cada Bullet Journal® es personalizado y único, he decidido adaptar el método a mis necesidades como traductora y le he añadido unas tablas que pueden resultarnos muy útiles si nos gusta llevar la cuenta de cómo hacemos el trabajo, qué recibimos, cuánto gastamos, empresas con las que podemos o ya hemos contactado, etc.

Para hacer un Bullet Journal® solo necesitamos los siguientes elementos: una libreta que nos guste y un bolígrafo. Ya hay marcas que se han especializado en crear libretas para este fin y las podemos encontrar cuadriculadas, punteadas o lisas, supuestamente de papel más grueso para que no se transparente; esto último es bastante relativo. Por supuesto, si os gusta el dibujo y os encantan los artículos de papelería y no os importa invertir un poco más de tiempo en su creación, yo recomiendo que os hagáis también con unos buenos rotuladores de punta fina, una regla y un lápiz para los dibujos en sucio. Vais a ver que no solo es un excelente método para organizarse, sino que su creación es muy relajante y nos ayudará a evadir la mente de las preocupaciones y el trabajo ☺

Como veis, yo me decanté por un cuaderno punteado porque es lo más cómodo para asegurarnos de que las líneas no están torcidas y ahorrarnos tiempo en escuadra y cartabón si somos demasiado perfeccionistas. El cuaderno tiene 249 páginas numeradas e incluye también unas etiquetas adhesivas para poder archivarlo correctamente y un sobrecito en la parte interna de la contraportada la mar de útil para llevar tarjetas, documentos pequeños, etc. La libreta y los rotuladores son de Amazon, pero imagino que en cualquier papelería encontraréis una libreta parecida (eso sí, ojo con el precio, que con la tontería del Bullet Journal® a veces tienen precios desorbitados).

Con esto y un bizcocho, me despido por hoy. En la siguiente entrada os enseñaré cómo lo he estructurado yo y qué uso le doy a cada parte.

¡Hasta pronto!

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4 thoughts on “Bullet Journal® para traductores – Introducción

  • 29 marzo, 2017 a las 6:48 pm
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    Muy buena idea para organizar el tiempo y el trabajo. Me ha gustado mucho la historia del bullet journal
    Gracias por la idea

  • 31 marzo, 2017 a las 4:49 pm
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    Muy buen artículo. Y pensar que un bullet journal puede facilitar la vida a tantos currantes. Me haré con uno personalizado para mí. Gracias por la idea !!!

  • 17 abril, 2017 a las 2:01 pm
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    Me ha parecido muy curioso encontrar una entrada sobre esto en el blog de otra traductora. Yo también sigo este método desde hace unos meses a raíz de la recomendación de una amiga, y es verdad que es muy útil. Llevaba toda la vida haciendo listas de cosas por hacer, pero en hojas sueltas y sin orden ni concierto, en vez de en un cuaderno y bien organizado. Parece mentira que algo tan sencillo pueda dar tan buenos resultados. A mí me cuesta un horror concentrarme, y me viene muy bien irme marcando tareas. Ahora, aparte del Bullet Journal, también he empezado a usar una “Bullet Board” (el nombre me lo acabo de inventar XD), una pizarra de rotuladores Vileda para tener las tareas inmediatas aún más visibles. Por cierto, me encanta tu idea de las tablas para llevar un control del trabajo. ¡Un saludo, Elisa! 🙂

  • 22 abril, 2017 a las 10:21 am
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    ¡Hola, Cristina!
    Muchísimas gracias por comentar. Yo hacía lo mismo: todo en folios, libretas separadas, agendas… y luego era un lío encontrar todo.
    Me apunto la idea de la Bullet Board, para hacerme un horario semanal puede ser muy buena idea y cualquier excusa es buena también para visitar la sección de papelería de Amazon jajaja. Las tablas es más que nada para llevar un control de lo que trabajo, lo que ingreso, lo que gasto, etc. ¡Un saludo, Cristina! 🙂

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